Ya pasó un tiempo, largo, pero me acuerdo de esa noche. 20 de diciembre de 2008, dias ajetreados si los hubo, la típica agenda movida de días festivos navideños y de año nuevo que se aproximaban, y la gente como loca de aqui para alla. Ah, y no olvidemos el calor, siempre protagonista en Paysandú.
Hacia pocas horas que habia llegado a mi ciudad, y no sabia ni que habia para hacer ese fin de semana, ni tampoco habia contactado a mis amigos. Tengamos en cuenta que salir en Paysandú es como un embudo, siempre se termina en los mismos lugares, y se pueden contar con los dedos de media mano.
Creo que fue de un mail, o de escuchar la radio (cosa que rara vez hago) que me enteré que tocaba el Cuarteto de Nos en el boliche "multiespacio" Suhr, encima cerca de mi casa, me vino bien, ya que no queria "embudizarme" ja, términos inventados si los hay.
Tan cerca que tengo ese boliche y nunca habia ido, pero eso no me importaba mucho, quería ver a la banda en vivo, que tantas veces sin querer queriendo escuche en la radio o vi videos en la tele. El Cuarteto de Nos es una banda de muchos años de trayectoria, y si bien siempre se dieron a conocer, creo que mas que nada en los ultimos años tomaron mas protagonismo en la masividad.
El show estuvo bien, buena iluminación, buenas proyecciones en una pantalla, y los temas, casi todos muy conocidos, que sonaron muy bien. Temas como "cristo te odia", " mamá el bajista me está pegando", "el dia que artigas se emborrachó", etc. Y desde "Raro" el último disco que han editado, el número once de su carrera, muchos temas, como "Hoy estoy raro", "ya no se que hacer conmigo", "invierno del 92", la super conocida "Yendo a la casa de Damián" y alguna más.
En definitiva, una noche muy buena gracias al clima, el beberaje y a la banda en vivo. La gente mas o menos la misma de siempre, pero eso si, que agitó todo el momento con la banda.
Dias de calor, chau 2008.
mas fotos en mi flickr.
proximamente, videos..........
El lugar elegido fue el mítico estadio cerrado de Obras, ahora renombrado a estadio Pepsi Music. Debido al marco de festival en el cual se desarrollaba este show, también se presentaron dos bandas de Buenos Aires como teloneros; Banda de turistas y Mole.
Uno al llegar al lugar y mientras se acercaba la hora de los shows, notaba un estadio que se iba llenando de a poco, pero que no estaba por demás abarrotado de gente. Al iniciarse los recitales el estadio lucia lleno en su medida justa.
Los primeros en tocar fueron los locales Banda de Turistas, nombrados por medios gráficos como Rolling Stone como la banda joven que trae nuevo aire fresco a la movida porteña. Brindaron un show correcto, intercambiando poca o nula interacción con el público.
Después fue el turno de Mole, la nueva banda del baterista de Soda Stereo, Charly Alberti. Una banda que sonó muy bien y que también brindó un show correcto, incluso logrando mayor atención y mejor recibimiento en el público.
Después llego la hora indicada, el turno del show principal, The Hives. Las luces se apagaron a las nueve y media de la noche, y todas las personas que concurrieron al estadio dejaron escuchar sus gritos (me incluyo obviamente) porque se venia lo que tanto se esperaba. Fueron saliendo de a uno, en orden. Primero Nicholaus "Arson" Almqvist y empezó a tocar su guitarra de forma enérgica, mirando a la gente , haciendo caras de todo tipo y movimientos eléctricos. Luego salio Chris "Dangerous" Grahn girando sus palillos, y se instaló a tocar en la bateria. Después salieron también a calzarse sus instrumentos, Vigilante Carlströem y el dr. Matt Destruction. Y por último apareció el histriónico cantante, "Howlin´" Pelle Almqvist. Y casi sin darnos cuenta, entre tanto grito y locura, ya estaba todo en marcha. Arrancaron con "Hey Little World", y no pararon. La banda sueca fue una máquina que no paró de tocar.
Al principio hubo unos problemas técnicos con la voz, pero casi que ni nos dimos cuenta, y todo se soluciono rápidamente. Tocaron los temas con una gran precisión y una fuerza terrible. Pasaron por éxitos como Main Offender, Walk Idiot Walk, Two Timing Touch and Broken Bones y más. Se los notaba metidos en el show. Y esa es la palabra: show. Lo que esta banda transmite arriba del escenario, es puro show. Ellos se deben al público. Desde la performance implacable en cada tema, hasta cuando no están tocando. Se los ve todo el tiempo interactuando con el público, tirando púas, saludos, miradas. Miradas.... Nicholaus Arson no paraba de hacer miradas y gestos dementes al público, incluso cuando estaba tocando. Y del cantante que decir, Pelle no se queda quieto nunca, parece un muñeco enchufado a corriente que no para, va de aquí para allá cantando, saltando, se tira arriba de la gente, se trepa a las estructuras de metal del escenario; y cuando terminan los temas, habla y habla con el público. Y les hace saber quienes son los que mandan en esa noche. Te hace saber cual es la mejor banda de "música rock" del mundo, te dice como van a tocar e incluso se compara con Maradona. Si exacto, palabras textuales, "we are the Maradonas of rock, we are five Maradonas I tell you" Brillante Pelle brillante. Incluso también intercambio palabras en español, tiro varios "como andan amigos?" y hasta dijo "que calor que hace aquí". No habia tiempo para aburrirse en el show, porque por mas de estar presentando su último disco The Black and White Album, también tocaron sus hits de otros discos como Tyrannosaurus Hives o Veni, Vedi, Vicious. El setlist mantuvo un hilo conductor muy contundente, que no dio lugar a desencantos.
Otro momento memorable de la noche, fue cuando en medio de un tema se quedaron congelados. Así como que si alguien hubiera apretado un botón de pausa, se quedaron quietos. Nunca vi nada igual, que la gente grite y se vuelva loca, mirando a una banda hacer nada, porque lo único que se movían eran sus gotas de sudor, ellos no, la verdad magnífico. Los suecos también se dieron el lujo de presentar tema nuevo, "A Thousand Answers", un inédito que sonó muy bien. Ya luego de varios temas y un show que nunca bajó su energía, tocaron Return The Favour con un coro interminable, para bajarse del escenario. Pero no se hicieron rogar, un par de minutos, y volvieron para el bis.